Al cumplirse 8 dias de movilización docente, el gobierno y sus voceros pasan desde un reconocimiento a una negación absurda de la Deuda Histórica de los docentes, la cual consiste en la perdida de todos los beneficios económicos de los docentes al pasar de ser empleados fiscales a empleados municipales (en el mejor de los casos), a raíz de la municipalización de la educación en los 80.
Efectivamente, la Deuda Histórica es una situación que hasta el Señor Viera Gallo (Ministro Secretario General de la Presidencia) en sus pronunciamientos ante la cámara de diputados en el mes de noviembre del año recién pasado, reconoce verbalmente; sin embargo, las autoridades la niegan completamente afirmando que ella esta saldada por Contraloría, alargando la posibilidad de negociación que permita una pronta salida a la movilización.
No obstante el reconocimiento de la Deuda, llama la atención que las únicas movilizaciones docentes de este año y de otros sean en referencia a sus intereses económicos como gremio, pero no en relación con el modelo de financiamiento educativo que promueve la segregación social y que es el origen del debilitamiento del saber docente y su rol de cambio a través de sus prácticas pedagógicas. La ausencia del discurso pedagógico en las movilizaciones es un factor que incide en la negativa percepción del movimiento docente, junto con el cierre del año escolar, que hará que miles y miles de estudiantes de la educación municipal sigan quedando atrás y detonará una baja considerable en la matricula de este sector, favoreciendo a todas las causas que apelan a la privatización del sector municipal.
Este es un llamado a los y las docentes a dotar de contenido pedagógico y transformador a las movilizaciones en curso.
Carolina Maripangui Urbina.
Red PROPONE Chile.
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